Por Miguel Santos
(Agosto 2008)
Drop all your work
Leave it behind
Forget all your problems
And get in my car
And take a drive with me
Ray Davies
Hacia poniente hay un grupo de hombres que vive sobre un monte de sal, tienen la forma común a todos los seres humanos, diez dedos en manos y pies, a la mayoría les crece el cabello, una apéndice, en fin lo regular. El monte donde habitan esta rodeado de palmeras, si se le observa desde el cielo forma un anillo perfecto, ellos creen que éste es la alianza que ofreció el gran dios a la gran diosa, la que con el paso del tiempo se convirtió en la tierra y ahora va mostrando esa joya a todo el universo; cómo fue que la gran diosa mudó hasta ser la tierra , esa es otra historia, regresemos a los hombres. Dentro de las creencias de este peculiar grupo está la de que las palmeras son sus protectoras, nuestras divinas les dicen, algo así como sus diosas naturales; ellos, para ganarse la vida, pues también comen, hacen palmeritas de madera y las venden a todos los que pasan en caravana. Según los testimonios, incluyendo el mío, hay algo de mágico en estos souvenires, nadie se puede resistir a comprarlos, tienen algo difícil de explicar, “al contacto con las manos se apoderan de uno” he llegado a escuchar, y no sólo poseen esa cualidad sino que también, cuando tienes un problema muy difícil de resolver te acercas a este fetiche y lo acaricias, cierras los ojos buscando una solución a la dificultad y entonces como caído del cielo un coco se estrella en tu cabeza. Ya no habrá de qué preocuparse
miércoles, 3 de septiembre de 2008
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1 comentario:
sin palabras
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